“La clave del éxito contra el pie diabético no está en un tratamiento milagro, sino en combinar diagnóstico temprano, control de la infección y terapias avanzadas”
El profesor e investigador José Luis Lázaro afirma que la combinación de estrategias y el papel de la Enfermería especializada resultan esenciales en el tratamiento y cuidado
La inteligencia artificial no sustituirá al profesional, pero sí será una herramienta decisiva para mejorar la prevención y la personalización del tratamiento
El pie diabético sigue siendo una de las complicaciones más graves, costosas y, en muchos casos, evitables de la diabetes. Se estima que entre el 19 % y el 34 % de las personas con diabetes desarrollarán una úlcera en el pie a lo largo de su vida, y que más del 70 % de las amputaciones no traumáticas se relacionan con esta patología.
En España, donde la prevalencia de la diabetes supera ya el 13–14 % de la población adulta, el impacto clínico, social y económico del pie diabético continúa creciendo. A pesar de los avances científicos, persisten diferencias en el acceso a unidades especializadas, retrasos en el diagnóstico y una aplicación desigual de terapias innovadoras.
En este contexto, los avances en el manejo de la úlcera de pie diabético y la búsqueda de alternativas necesarias a la terapia convencional se convierten en un eje clave de debate clínico y científico. Hablamos con José Luis Lázaro, profesor titular y jefe de la Unidad de Pie Diabético, y director del Grupo de Investigación de Pie Diabético de la Universidad Complutense, para analizar el presente y el futuro de esta patología.
Su intervención en el XVIII Congreso Internacional de ANEDIDIC del próximo mes de abril en Alcalá de Henares abordará los avances en el manejo de la úlcera de pie diabético.
¿Cuál es el mensaje principal que le gustaría que los profesionales se llevarán de su ponencia?
Me gustaría transmitir una idea muy clara: el pie diabético es una complicación prevenible y tratable cuando se aborda de forma precoz y multidisciplinar. Hoy disponemos de más conocimiento y más herramientas que nunca, pero siguen existiendo retrasos diagnósticos y desigualdades en el acceso a unidades especializadas.
El mensaje central es que la clave del éxito no está en una sola tecnología o tratamiento milagro, sino en la combinación diagnóstico temprano, descarga adecuada, control de la infección y uso racional de terapias avanzadas, siempre dentro de equipos bien coordinados.
¿Por qué considera que hoy es imprescindible buscar alternativas a la terapia convencional en el tratamiento del pie diabético?
La terapia convencional ha sido y sigue siendo la base del tratamiento, pero en muchos casos resulta insuficiente. Sabemos que una parte importante de las úlceras no cicatriza con los cuidados estándar, especialmente aquellas de larga evolución, con isquemia, infección u osteomielitis.
Buscar alternativas se hace imprescindible porque el número de pacientes con diabetes crece cada año y las úlceras resultan cada vez más complejas, especialmente por la prevalencia de Enfermedad Arterial Periférica, que hace que la mayoría de las lesiones sean neuroisquémicas. Además, los tiempos de cicatrización de las úlceras de pie diabético suelen ser largos y esto expone al paciente al riesgo de infección y/o amputación.
Por todo ello, necesitamos acortar tiempos de cicatrización, reducir complicaciones y evitar amputaciones y por eso es fundamental incorporar nuevas estrategias basadas en la evidencia: terapias biológicas, apósitos avanzados, dispositivos de descarga más eficaces, terapias de presión negativa, terapias de oxigenoterapia tópica, sustitutos dérmicos, etc.
“El pie diabético es una complicación prevenible y tratable cuando se aborda de forma precoz y multidisciplinar”
“Necesitamos acortar tiempos de cicatrización, reducir complicaciones y evitar amputaciones y por eso es fundamental incorporar nuevas estrategias basadas en la evidencia”
“La asistencia clínica te enfrenta a los problemas reales del paciente; la investigación te permite buscar respuestas, y la docencia es la vía para trasladar ese conocimiento a otros profesionales”
¿Cuáles son estas estrategias y los avances terapéuticos más relevantes que están marcando un antes y un después en el manejo de estas úlceras?
En los últimos años hemos visto avances muy importantes con la llegada de nuevos biomateriales y sustitutos cutáneos y la puesta en marcha de terapias basadas en óxido nítrico y modulación de la inflamación.
Además, se han generalizado las terapias de oxígeno tópico, una mayor personalización de los dispositivos de descarga y técnicas de desbridamiento más selectivas, y sistemas de monitorización remota y sensores para detectar riesgo precoz. Todo ello está cambiando la forma de tratar las úlceras, permitiendo abordajes más personalizados y eficaces.
A lo largo de su carrera ha combinado asistencia clínica, docencia e investigación. ¿Cómo ha influido esta visión integral en su forma de entender el abordaje del pie diabético?
Para mí son tres pilares inseparables. La asistencia clínica te enfrenta a los problemas reales del paciente; la investigación te permite buscar respuestas a esos problemas, y la docencia es la vía para trasladar ese conocimiento a otros profesionales.
Esta visión integral me ha hecho entender que el pie diabético no es solo una herida, sino un problema complejo que requiere ciencia, experiencia clínica y formación continua. Sin esa conexión entre los tres ámbitos, resulta imposible avanzar de verdad.
Como director de un grupo de investigación en la Universidad Complutense, ¿qué líneas de investigación considera actualmente más prometedoras en el ámbito del pie diabético? ¿Cuál es la diferencia con el trabajo desempeñado por pequeñas unidades clínicas en España?
Las unidades permiten un diagnóstico precoz de infección y osteomielitis, la aplicación de nuevas terapias regenerativas y biomarcadores de cicatrización y uso de la inteligencia artificial. La principal diferencia es que los grupos universitarios podemos desarrollar proyectos a gran escala, ensayos clínicos y colaboraciones internacionales. Las pequeñas unidades de pie diabético realizan un trabajo asistencial excelente, pero muchas veces no disponen de infraestructura para investigar de forma sistemática. Lo ideal es la colaboración entre ambos mundos.
¿Qué aspectos cree que deberían mejorar de forma prioritaria?
En España, hay profesionales y unidades de altísimo nivel, pero el problema es la desigualdad asistencial. Dependiendo de la comunidad autónoma o incluso del hospital, el acceso a una atención especializada puede ser muy diferente.
Considero prioritario crear más unidades multidisciplinares y protocolizar mejor la derivación precoz, así como la mejora de la formación específica y garantizar acceso equitativo a terapias avanzadas.
En cuanto a la formación, ¿Cree que los profesionales sanitarios en España cuentan con una preparación suficiente y actualizada en pie diabético?
En general, la formación ha mejorado, pero sigue resultando insuficiente y muy desigual. El pie diabético todavía no ocupa el lugar que debería en muchos programas de grado y posgrado. Es fundamental incluir más formación reglada y potenciar cursos prácticos, así como la actualización continua basada en evidencia. Eventos como el Congreso de ANEDIDIC son precisamente una herramienta clave para cubrir ese déficit.
Teniendo en cuenta el papel clave de la Enfermería en este ámbito, ¿Qué competencias considera fundamentales para mejorar la prevención y el tratamiento del pie diabético?
La Enfermería resulta absolutamente clave en la capacidad de valoración integral del pie de riesgo y en el manejo avanzado de heridas, así como en la educación terapéutica y la detección precoz de complicaciones. Un buen profesional de Enfermería especializado puede marcar la diferencia entre salvar un pie o llegar a una amputación.
La inteligencia artificial ya empieza a aplicarse en este ámbito. ¿Qué potencial tiene la IA en el campo del pie diabético y qué líneas se están explorando desde la Universidad Complutense?
La inteligencia artificial tiene un potencial enorme en la detección precoz de úlceras mediante imagen, así como en la predicción de riesgo de complicaciones y también en el apoyo a la toma de decisiones clínicas.
Desde nuestro grupo en la UCM estamos trabajando en proyectos de análisis de imagen, sensores inteligentes y modelos predictivos que permitan identificar pacientes de alto riesgo antes de que aparezca la lesión. Creo firmemente que la IA no sustituirá al profesional, pero sí será una herramienta decisiva para mejorar la prevención y la personalización del tratamiento.
El experto: José Luis Lázaro Martínez
José Luis Lázaro Martínez es profesor titular de Universidad en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), especializado en pie diabético dentro del Departamento de Enfermería de la Facultad de Enfermería, Fisioterapia y Podología.
Dirige la Unidad de Pie Diabético de la Clínica Universitaria de Podología de la UCM y es director del Grupo Interdisciplinar de Estudio de Pie Diabético.
Su carrera combina la docencia, la asistencia clínica y la investigación, con numerosas publicaciones científicas en revistas internacionales y dirección de tesis doctorales focalizadas en biomecánica, diagnóstico, tratamiento y prevención del pie diabético
¿Sabías que...
- El pie diabético es una de las principales causas de hospitalización en personas con diabetes?
- Hasta el 85 % de las amputaciones por pie diabético son prevenibles?
- Una úlcera de pie diabético incrementa la mortalidad a 5 años hasta un 50 %?
- El riesgo de recurrencia de una úlcera supera el 40 % en el primer año tras la cicatrización?
- Más del 50 % de las úlceras de pie diabético presentan infección en algún momento de su evolución?
- Las unidades multidisciplinares de pie diabético pueden reducir las amputaciones entre un 40 % y un 85 %?