Prevención y equipos multidisciplinares: el nuevo horizonte de las Unidades de Pie Diabético en España
La podóloga Nerea Fondo Álvarez, especialista en la Unidad de Pie Diabético del CMUC Galicia, describe la escucha activa y la atención personalizada como claves del trabajo diario y ejes de esta rama sanitaria
La experta apunta que la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías pueden transformar la prevención si van de la mano de la atención profesional
El pie diabético representa una de las complicaciones más temidas y graves de la diabetes mellitus. Afecta a la calidad de vida y conlleva un alto riesgo de úlceras, infecciones y amputaciones. Se estima que al menos el 15% de los diabéticos presentará una lesión en los pies a lo largo de su vida.
La podóloga Nerea Fondo Álvarez, integrante de la unidad de pie diabético en el Centro Multidisciplinar de Úlceras Crónicas (CMUC Galicia) subraya la escucha activa y la atención preventiva personalizada como claves para la prevención y el manejo del pie diabético. Además, añade que el gran reto pasa por la integración definitiva de la especialidad en el sistema público de salud para “acabar con la desigualdad asistencial que afecta a la calidad de vida de los pacientes”..
¿Cuál es el estado actual en este momento de la atención al pie diabético en España?
Actualmente se encuentra en un punto de avance diverso, con buenas propuestas hospitalarias, pero con una falta en la atención podológica dentro del sistema público de salud, debido a que no se encuentra integrada completamente dentro de la cartera de servicios, aunque en la mayoría de las comunidades se reconozca su figura en la prevención y detección del pie diabético. Debido a ello, esta atención de lesiones en el pie es tardía y ya requiere de una hospitalización, aumentando el índice de amputaciones y el gasto sanitario. La alta prevalencia de diabetes en España y la frecuencia de complicaciones en el pie crean una importante demanda de especialistas.
En este momento, la atención al pie diabético en España se basa en el tratamiento de lesiones ya avanzadas y la ausencia del podólogo supone una representación de la desigualdad asistencial que afecta en la calidad de vida de los pacientes. El sistema público debería integrar plenamente la podología en sus equipos multidisciplinares. De esta manera, se podría ofrecer educación sanitaria desde el inicio, identificar de forma temprana a los pacientes con riesgo y realizar seguimientos específicos y continuos, con el objetivo de prevenir complicaciones, úlceras y amputaciones.
¿Considera que hay suficiente formación o especialización disponible?
La alta prevalencia de diabetes en España y la frecuencia de complicaciones en el pie crean una importante demanda de especialistas, pero actualmente, la oferta de formación específica en pie diabético sigue siendo limitada y, en muchos casos, con un número reducido de plazas que dificulta el acceso a una especialización completa. Sin embargo, esta situación también abre una oportunidad clara de mejora y expansión porque está favoreciendo que instituciones académicas, sociedades científicas y centros sanitarios comiencen a valorar la creación de programas más completos. La ampliación de la oferta formativa no solo sería una respuesta a la demanda actual, sino una inversión necesaria para mejorar la prevención, el manejo y la atención integral en los próximos años.
“La oferta de formación específica en pie diabético sigue siendo limitada y, en muchos casos, con un número reducido de plazas que dificulta el acceso a una especialización completa”
“Las nuevas tecnologías deben considerarse como un complemento a la valoración de profesionales sanitarios, y no como un sustituto de la atención clínica especializada”
“La empatía con el paciente nos permite crear un espacio seguro. Esta cercanía facilita que acepten las
recomendaciones y que se establezca una relación profesional-paciente que es parte del tratamiento”
¿Qué avances se han experimentado en los últimos tiempos? ¿Qué papel juega la inteligencia artificial o las nuevas tecnologías?
En los últimos años, varias universidades de España han iniciado estudios aplicando nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial (IA), logrando pequeños avances en la detección y el seguimiento del pie diabético, con el objetivo de reducir costes y prevenir la aparición de úlceras. Por ejemplo, la Universidad Complutense de Madrid (UCM) desarrolló una aplicación que combina IA con cámara termográfica para detectar una neuropatía y enfermedad arterial periférica en pacientes diabéticos. También, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) trabajan en sistemas que emplean imágenes termográficas para la detección precoz de lesiones de pie diabético.
A pesar de estos avances, la mayoría de los estudios continúan en fase de investigación y aún no se han implementado en la práctica clínica. Además, es fundamental considerar aspectos de la privacidad y protección de los datos del paciente, así como la necesidad de formación específica para el uso correcto de estas aplicaciones. Por último, estas tecnologías deben considerarse como un complemento a la valoración de profesionales sanitarios, y no como un sustituto de la atención clínica especializada.
¿Cómo es el día en una Unidad de Pie Diabético (UPD) y qué profesionales formáis parte de este equipo?
Una Unidad de Pie Diabético es un servicio formado por un equipo multidisciplinar que se dedica a la prevención, diagnóstico, tratamiento y seguimiento de complicaciones o lesiones en el pie de los pacientes con diabetes. El día a día es muy dinámico. Trabajamos de forma coordinada. El equipo multidisciplinar suele estar formado por un/a endocrino/a, podólogo/a, enfermero/a especializado, cirujano/a vascular y auxiliares de apoyo.
¿Cuál es el papel de la enfermería especializada en heridas dentro de este trabajo conjunto?
La enfermería especializada en heridas tiene un papel fundamental en el trabajo conjunto y realiza diferentes funciones como la valoración dermatológica observando o evaluando si hay riesgo de una complicación. Además realiza funciones de prevención, educación sanitaria, y seguimiento y la creación de nuevos protocolos.
¿Qué papel juega la empatía y qué estrategias funcionan mejor para implicar al paciente y a su familia en la prevención de lesiones?
En mi opinión, la clave está en la escucha activa. Cuando un paciente se siente escuchado, su implicación en el tratamiento aumenta significativamente, lo cual es esencial para la prevención y cicatrización de las lesiones. Muchos pacientes llegan con miedo, frustración o cansancio. La empatía con el paciente nos permite crear un espacio seguro donde pueden expresar sus preocupaciones. Esta cercanía facilita que acepten las recomendaciones y que se establezca una relación profesional-paciente que es parte del tratamiento. Cuando la persona se siente escuchada, comprendida y acompañada, su implicación en el tratamiento aumenta de forma significativa y esa implicación es esencial para la cicatrización de las lesiones y la prevención de complicaciones.
La educación sanitaria también es un pilar fundamental. Explicar cómo revisarse los pies, qué signos deben vigilar o qué hábitos conviene modificar puede marcar la diferencia entre detectar una lesión a tiempo o llegar tarde. Pero la educación no es algo que se limite a una consulta, debe acompañarse de revisiones periódicas con profesionales sanitarios, adaptarse a cada persona según lo que el paciente nos haya contado previamente.
Los errores más comunes que se pueden ver en el autocuidado de los pies en los pacientes con diabetes es la falta de revisión de los pies a diario; la limpieza o el secado insuficiente; el uso de un calzado inadecuado o el andar descalzo; no hacerle caso a molestias o pequeños cambios en el pie, o no acudir al podólogo o a un profesional sanitario a tiempo, intentando solucionar uno mismo la molestia.
Teniendo en cuenta la situación actual y los continuos avances médicos y enfermeros. ¿Cuál puede ser el futuro de esta especialidad dentro de 10 años?
Dentro de 10 años imagino una atención al pie diabético mucho más accesible y preventiva, con el podólogo integrado completamente en el sistema público de salud y con revisiones en la seguridad social para todos aquellos pacientes con diabetes. Este cambio permitiría reducir la aparición de úlceras y amputaciones y mejorar la calidad de vida del paciente. Con el apoyo de nuevas tecnologías y un enfoque multidisciplinar, el futuro de esta especialidad avanza hacia una atención cercana y capaz de ayudar a miles de pacientes.
Sabías que...
- El Día Mundial de la Diabetes, el 14 de noviembre, se celebra en honor del nacimiento de Frederick Banting, codescubridor de la insulina)
- Cada 30 segundos ocurre una amputación por pie diabético
- Un buen control de la glucosa mejora la circulación y protege tus nervios
- Usar calzado cómodo, cerrado y sin costuras internas previene rozaduras y úlceras
- Caminar descalzo o cortarse mal las uñas son algunos de los errores más comunes en el autocuidado del pie diabético
- Mantenerte activo y caminar con seguridad mejora la circulación y fortalece tus pies
- Acudir periódicamente al podólogo disminuye hasta un 70% el riesgo de complicaciones
Para saber más
https://anedidic.org/category/ulceras-y-heridas/pie-diabetico/
https://anedidic.org/2024/03/25/prevencion-en-lesiones-por-depencia-2/
https://ulcerasfora.sergas.gal/Informacion/G3_Pe%20diabetico
https://enfermeriadermatologica.org/index.php/anedidic/article/view/222
https://ulcerasfora.sergas.gal/Informacion/P%C3%B3ster-Autocuidados-pe-diabetico
https://anedidic.org/2024/03/25/prevencion-en-lesiones-por-depencia-2/