La artritis psoriásica: tratamientos pioneros y atención integral
El 29 de octubre se celebra el Día Mundial de la Psoriasis, que afecta en España a más de un millón de personas
Los criterios CASPAR y el creciente papel de la enfermería en el tratamiento de la artritis psoriásica
El 29 de octubre es el Día Mundial de la Psoriasis, que afecta a más de 60 millones de personas que viven con la enfermedad psoriásica en todo el mundo. En España, son más de 1,1 millones los pacientes diagnosticados, lo que representa cerca del 2,3% de la población. Bajo el lema internacional Detengamos el efecto dominó, en esta edición, se busca visibilizar cómo la psoriasis impacta en múltiples dimensiones de la salud.
Y es que, como ha demostrado su evolución a lo largo de la historia, desde Hipócrates a los últimos avances del siglo XXI, la psoriasis no es solo una enfermedad de la piel, como se ha malinterpretado durante mucho tiempo. Se trata de una patología crónica que afecta a todo el cuerpo provocada por una sobreproducción de células cutáneas desde el sistema inmunitario, lo que provoca placas dolorosas, inflamadas y con picazón.
Sin embargo, el daño resulta mucho más profundo que en la superficie de la piel. Las investigaciones demuestran que la psoriasis está estrechamente relacionada con otras enfermedades no transmisibles (ENT), como la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, articulares y el síndrome metabólico.
Artritis psoriásica
Entre el 20 y 30% de los enfermos de psoriasis puede desarrollar artritis psoriásica, o espiloartritis articular inflamatoria crónica. Se trata de una dolencia con afectación de articulaciones periféricas, esqueleto axial y entesis, que puede alterar profundamente la calidad de vida de quienes la padecen.
En España, los datos cifran en alrededor de 220.000 las personas que viven con artritis psoriásica (APs). Esto representa una prevalencia del 0,58% de la población adulta. La cifra proviene del estudio EPISER de la Sociedad Española de Reumatología (SER), que analiza la prevalencia de enfermedades reumáticas en el país.

Síntomas
- Dolor, hinchazón y rigidez articular, especialmente en manos, pies, rodillas y columna
- Inflamación de entesis (zonas donde los tendones se insertan en el hueso)
- Dactilitis (“dedos en salchicha”)
- Cambios ungueales: hoyuelos, engrosamiento o lesiones en las uñas
- Fatiga persistente y brotes cutáneos
Un veinte por ciento de las personas afectadas presenta tres o más comorbilidades asociadas, como enfermedades cardiovasculares, diabetes o depresión
Los criterios CASPAR han sido validados internacionalmente y se utilizan ampliamente en la práctica clínica para diferenciar la artritis psoriásica de otras enfermedades reumáticas
Metodología: criterios CASPAR
Para el diagnóstico y clasificación de las distintas variables da artritis psoriásica (AP), se ha generalizado el uso de los denominados criterios CASPAR (Classification Criteria for Psoriatic Arthritis), un conjunto de parámetros clínicos utilizados para diagnosticar y clasificar la artritis psoriásica (AP), especialmente en contextos de investigación y práctica clínica. Esta metodología fue desarrollada en 2006 por el investigador Taylor W, (Arthritis & Rheumatism). Estos criterios han sido validados internacionalmente y se utilizan ampliamente en la práctica clínica para diferenciar la artritis psoriásica de otras enfermedades reumáticas, especialmente la artritis reumatoide.
Su elevada sensibilidad (91,4%) y especificidad (98,7%) convierten esta métrica en altamente fiable para identificar la artritis psoriásica, incluso en pacientes que no presentan lesiones.
Según esta metodología, y siguiendo la clasificación de Taylor, para que un paciente sea clasificado con artritis psoriásica, debe cumplir dos condiciones: presentar síntomas claros de una enfermedad inflamatoria articular y acumular al menos 3 puntos de los siguientes indicadores:
|
Criterios |
Puntos asignados |
|
Psoriasis actual (diagnosticada por especialista) |
2 puntos |
|
Historia personal o familiar de psoriasis (1º o 2º grado) |
1 punto |
|
Psoriasis ungueal (pitting, onicolisis, hiperqueratosis) |
1 punto |
|
Ausencia de factor reumatoide (FR negativo) |
1 punto |
|
Dactilitis (presente o en historia clínica) |
1 punto |
|
Cambios radiológicos típicos (formación de hueso nuevo en articulaciones periféricas) |
1 punto |
Ejemplo: Un paciente con psoriasis ungueal, dactilitis y FR negativo sumaría 3 puntos y cumpliría los criterios CASPAR.
Aplicación en enfermería dermatológica
Con la aplicación de estos criterios y metodología específica, la enfermería especializada en dermatología puede contribuir a:
- Detectar signos clínicos como dactilitis o lesiones ungueales durante la exploración
- Recoger antecedentes familiares relevantes
- Colaborar en el seguimiento interdisciplinar con las especialidades de reumatología y dermatología
- Educar al paciente sobre los autocuidados y la adherencia al tratamiento adecuado
Actualmente, se está llevando a cabo en España el Proyecto NEXUS 2.0 sobre atención multidisciplinar en APs. En él, se destaca el papel creciente de la enfermería en el seguimiento, educación terapéutica y detección precoz. Fue impulsado por la Sociedad Española de Reumatología (SER) con el objetivo de analizar cómo se implementan los modelos de colaboración entre dermatología y reumatología en la práctica clínica real.
Tratamiento
En los últimos años se ha insistido por parte de los investigadores en la necesidad de un tratamiento personalizado. Combinar medicamentos innovadores con ejercicio moderado, alimentación saludable y apoyo psicológico puede marcar la diferencia.
El abordaje de la enfermedad incluye:
- Antiinflamatorios No Esteroideos (AINEs): medicamentos ampliamente utilizados en el tratamiento del dolor, la inflamación y la fiebre, especialmente en enfermedades como la artritis psoriásica, donde el control del dolor articular es fundamental.
- Fármacos Antirreumáticos Modificadores de la Enfermedad (FAMEs): medicamentos utilizados para tratar enfermedades inflamatorias crónicas, con el objetivo de modificar el curso de la enfermedad, reducir la inflamación y prevenir el daño articular.
- Terapias biológicas (anti-TNF, anti-IL-17, anti-IL-12/23): medicamentos diseñados para bloquear moléculas específicas del sistema inmunitario que están implicadas en la inflamación crónica de la artritis psoriásica. Permiten un control más eficaz de la inflamación, la progresión del daño articular y las manifestaciones cutáneas.
- Ejercicio físico adaptado y fisioterapia: ayudan a reducir el dolor, mejorar la movilidad articular, prevenir la rigidez y fortalecer la musculatura de soporte.
- Intervención psicológica: fundamental para abordar el impacto emocional que esta enfermedad crónica puede tener en la vida de los pacientes, en casos de ansiedad o depresión.
Según los últimos estudios, los resultados han marcado un antes y un después en el tratamiento de la artritis psoriásica. Recientes investigaciones han determinado que los tratamientos a base de inhibidores han revolucionado el abordaje de la APs, especialmente en pacientes que no responden a tratamientos convencionales. Las novedades en este sentido aportan los siguientes resultados:
- TREMFYA® (guselkumab), un inhibidor de la interleucina-23 (IL-23), ha demostrado frenar de forma significativa el daño articular. Es el único de su clase con esta capacidad, según el estudio APEX presentado en el Congreso Europeo de Reumatología (EULAR 2025).
- Deucravacitinib (Sotyktu), un medicamento oral desarrollado por Bristol Myers Squibb, ha mostrado mejoras notables en los síntomas articulares y cutáneos. Los estudios POETYK PsA-1 y PsA-2 confirmaron que muchos pacientes experimentaron al menos un 20% de mejora en sus síntomas.
- Inhibidores GLP-1, conocidos por su uso en diabetes y pérdida de peso, como apoyo en el tratamiento de la artritis psoriásica. Estos podrían ayudar a reducir la inflamación y mejorar la movilidad.
La artritis psoriásica, como manifestación articular de esta patología, representa uno de los desafíos más complejos y silenciosos para pacientes y profesionales. Desde la enfermería dermatológica, el Día Mundial de la Psoriasis representa una oportunidad para reforzar el compromiso con una atención centrada en la persona, empática y basada en evidencia. Porque entender la psoriasis como una enfermedad sistémica es también reconocer el valor del acompañamiento profesional en cada etapa del proceso.
Unidades de referencia en artritis psoriásica en España
- Hospital General Universitario Gregorio Marañón (Madrid)
- Hospital de la Santa Creu i Sant Pau (Barcelona)
- Hospital Universitario La Paz (Madrid)
- Hospital Universitario Virgen del Rocío (Sevilla)
- Hospital Clínico Universitario (Valencia)